El nuevo jefe de Checo Pérez aún no pisa la fábrica de Cadillac

Pit lane de Fórmula 1 con los garajes en preparación, imagen ilustrativa del nuevo jefe de Checo Pérez en Cadillac

El miércoles por la mañana, Graeme Lowdon se enteró de que ya no era el jefe de equipo de Cadillac. Unas horas después, el comunicado circulaba por todo el paddock. Ese fue el margen —una mañana— con el que se despidió al hombre que armó desde cero la escudería donde corre Sergio Pérez.

En su lugar entra Marcin Budkowski, ingeniero franco-polaco de 49 años que asumirá el mando públicamente en el Gran Premio de Países Bajos, del 21 al 23 de agosto en Zandvoort. Traducido: el nuevo jefe de Checo Pérez debuta la semana que viene, en la primera carrera después del parón, al frente de una organización que todavía no conoce por dentro.

"Fue mi decisión; no fue una decisión mutua"

Cadillac presentó el movimiento en su comunicado como una "transición de liderazgo planificada", el paso lógico de la fase de construcción del proyecto a la de rendimiento en pista. Dan Towriss, CEO del equipo, no se escondió detrás de esa frase cuando lo confrontaron los medios.

"Fue mi decisión; no fue una decisión mutua", dijo. Y enseguida el detalle que explica el temblor: "Graeme y yo hablamos esta mañana, así que creo que es una conversación muy reciente".

Su defensa del sigilo tiene lógica de paddock. "¿Se imaginan a la prensa si Marcin anduviera paseando por la fábrica en un recorrido, o si tuviéramos esas conversaciones? Se vuelve desestabilizador en ese punto", explicó Towriss. "Comprime la toma de decisiones, los tiempos y la manera en que estas cosas se juntan. Hace que se sienta más abrupto de lo que sería de otra forma, pero es la naturaleza de la Fórmula 1".

Razonable. Pero Josh Suttill, de The Race, puso el dedo donde duele: si la transición fue tan amistosa y tan planeada, ¿por qué no aparece una sola cita de Lowdon en el comunicado? Lo único que hay es un agradecimiento en tercera persona del propio Towriss: "Estamos agradecidos a Graeme Lowdon por su liderazgo y por el papel que desempeñó en la creación del equipo Cadillac de Fórmula 1 desde cero".

En la Fórmula 1, un adiós redactado así casi nunca significa que se separaron bien.

Se va el hombre que eligió a Checo

Conviene recordar quién era Lowdon en esta historia. Exjefe del desaparecido Manor, fue una de las piezas centrales del proyecto de General Motors desde antes de que la parrilla lo aceptara: peleó la entrada, montó la estructura y firmó a los dos pilotos. Checo y Valtteri Bottas están en esa alineación porque él los quiso ahí.

Con su salida, el mexicano pierde a su principal aval interno justo en el tramo del año en el que se define quién sigue en 2027. No es una crisis; es un cambio de interlocutor. Y en la F1 esas dos cosas se parecen bastante.

Un jefe que todavía no conoce su propia fábrica

Lo más revelador del anuncio no fue el despido, sino un dato pequeño: Budkowski no ha pisado la fábrica de Cadillac en Silverstone. Lo admitió en su primera comparecencia, donde tuvo que responder una y otra vez que le resultaba "muy difícil juzgar" desde fuera.

Su versión de cómo llegó ahí desmiente al menos la idea del capricho. "No es que Dan me haya llamado de la nada y me dijera: 'quiero que seas jefe de equipo'", contó. "Hemos tenido varios intercambios con Dan… También tuve algunas conversaciones con gente de General Motors hasta lo más alto, hasta Mark Reuss". Y añadió una frase que dice mucho de por qué aceptó este equipo y no otro: "He tenido conversaciones en los últimos años con más de la mitad de los equipos de la parrilla… Pero para mí era importante, si volvía a este tipo de rol de liderazgo, estar en un proyecto en el que creyera".

Su currículum es de ingeniero puro: empezó en Prost en 2001, pasó por Ferrari entre 2002 y 2007, luego McLaren, y en 2014 saltó a la FIA. De ahí lo fichó Renault en 2017 —un movimiento que en su momento incomodó a varios rivales, porque venía de ver los coches de todos— y terminó como director ejecutivo de lo que después fue Alpine, hasta enero de 2022. Los últimos cuatro años los pasó como analista de televisión en Polonia, intentando revivir la A1GP y haciendo consultoría.

Lo que dice haber encontrado distinto esta vez es el dinero. "Cadillac está respaldado por TWG Group, que está muy involucrado en el automovilismo, pero General Motors es una de las mayores compañías automotrices del mundo, con mucha ambición y con financiación, lo que no siempre fue el caso en mis proyectos anteriores", soltó, en una referencia bastante transparente a Renault.

La herencia: nueve abandonos y unos frenos que se comieron el año

El equipo que recibe es el último del Mundial de Constructores y el único sin puntos. Checo se quedó a un lugar del primero en Mónaco, donde terminó 11°. Y de los nueve abandonos que acumula la escudería, la mayoría se explican por el mismo problema: los frenos.

Ahí es donde Budkowski dijo la frase más inteligente de toda su presentación, y no fue una promesa. "Estoy seguro de que se ha gastado una enorme cantidad de dinero y de recursos en resolver este problema", reconoció. "Con razón, porque es un problema serio, pero ese tiempo y ese dinero no se invierten en otros aspectos del equipo, ya sea en rendimiento a corto plazo o en el desarrollo del equipo a largo plazo".

Eso es exactamente lo que le pasó a Cadillac en 2026: el costo de los frenos no fueron los abandonos, fue todo lo que dejó de hacerse mientras se perseguía la fuga. Y encaja con lo que Bottas ya había adelantado la semana pasada, cuando dijo que el foco debía irse al coche de 2027 "pronto". El coche de este año, en los hechos, ya está entregado.

Qué cambia para Checo el 21 de agosto

Un jefe nuevo significa una evaluación nueva. Budkowski llegará a Zandvoort sin haber visto trabajar a Checo un solo fin de semana desde dentro del muro, con un coche que nadie va a desarrollar más y con la orden implícita de ordenar la casa antes que de sumar puntos. En el mejor de los casos, el mexicano tiene tres meses para convencer a alguien que apenas lo está conociendo, con la carrera de su vida —el Gran Premio de México del 1 de noviembre— justo en medio de ese periodo de prueba.

Hay un consuelo real, sin embargo. El MAC-26 no ha sido un mal coche: durante buena parte del año fue claramente superior al Aston Martin, y el problema nunca fue el ritmo sino la fragilidad. Si Budkowski es de verdad el "jefe de equipo técnico fuerte" que Towriss dice haber buscado, el primer punto de la historia de Cadillac en la Fórmula 1 todavía puede caer este año.

Cambiar de jefe no arregla unos frenos ni acorta una décima. Lo que sí puede cambiar Budkowski es la velocidad con la que el equipo decide, que es justo la crítica que Checo lanzó en voz alta hace diez días cuando pidió "una conexión más directa entre la fábrica y la pista". Ahora la tiene, aunque venga con un jefe que no lo eligió. ¿Alcanza para que el mexicano termine el año con un punto y un asiento? En Zandvoort empezamos a saberlo.


Fuentes: The Race (12 y 13 de agosto de 2026), Infobae México, Motorsport.com y Formula1.com. Imagen: Jonathan Borba / Pexels.

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